Each week we will be sharing a tip from our school psychologist, Mrs. Rollins.

Teaching Self-Regulation

Self-Regulation is controlling our emotions or actions. Self-regulation is a skill that children need to be taught and practice. The trick is not to avoid hard situations, but coach kids through tough situations, without regulating for the child. This can cause resentment because instead of recognizing that the task is frustrating, the child will see the adult as frustrating for “making” them do it.

What helps our students learn self-regulation?

  1. When kids act out, encourage them to slow down and reflect. Kids can learn to ask themselves: What went wrong? Why? How can I fix that for next time?
  2. Kids can get upset because they have failed before and are afraid of failing again. Practicing mindfulness can help because mindfulness teaches kids how to focus on the present instead of the past or the future.
  3. Breaking an activity into smaller, more doable parts can help. If a task is overwhelming and results in a tantrum or meltdown, break it down into easier steps and slowly add more steps until the child feels confident in doing it independently.
  4. Another similar strategy is Scaffolding, or providing a supportive framework. This could look like helping the child with one problem, and then expecting them to try the rest. The parent or teacher would check in on them at intervals, and offer praise for their efforts.
  5. If a student feels frustrated, they might give themselves short breaks to stop themselves from feeling overwhelmed. This could look like getting up to get a drink. They might use a timer to give themselves regular breaks to do a different activity that is less stressful for a period of time.
  6. Doing a “Practice Run” is another way to teach self-regulation. If you know your student will have a hard time with an activity, practice it first when it is low stress. For example, if the first day of school is chaotic and scary, then visiting the school, teacher, and classroom before all the other students are there can help them feel calm and comfortable with navigating the classroom or reaching out to the teacher for help before an extremely stressful event occurs.

It’s easy to get discouraged when things don’t go well the first time your student tries to build better regulation skills, but consistency and starting at a level that is appropriate for your student are key. Rather than giving up, try the suggestions above to help your student feel more success. Seeking further help or training for extreme situations can also be appropriate.

This tip is posted on Mrs. Rollins’s door, along with some pictures. Students can see this tip anytime they walk through the office.

Consejo psicológico de la semana

Cada semana compartiremos un consejo de nuestra psicóloga escolar, la Sra. Rollins.

Establezcamos algunos hábitos saludables:

Enseñanza de la autorregulación

La autorregulación consiste en controlar nuestras emociones o acciones. La autorregulación es una habilidad que hay que enseñar y practicar a los niños. El truco no consiste en evitar las situaciones difíciles, sino en entrenar a los niños para que las superen, sin regular por ellos. Esto puede causar resentimiento porque en lugar de reconocer que la tarea es frustrante, el niño verá al adulto como frustrante por “obligarle” a hacerla.

¿Qué ayuda a nuestros alumnos a aprender la autorregulación?

  1. Cuando los niños se comporten mal, anímelos a frenar y reflexionar. Los niños pueden aprender a preguntarse: ¿Qué ha fallado? ¿Cómo puedo arreglarlo para la próxima vez?
  2. Los niños pueden enfadarse porque han fracasado antes y tienen miedo de volver a fracasar. Practicar el mindfulness puede ayudarles porque les enseña a centrarse en el presente en lugar de en el pasado o el futuro.
  3. Dividir una actividad en partes más pequeñas y realizables puede ayudar. Si una tarea es abrumadora y da lugar a una rabieta o a una crisis, divídela en pasos más sencillos y añade poco a poco más pasos hasta que el niño se sienta seguro de hacerlo de forma independiente.
  4. Otra estrategia similar es el andamiaje, es decir, proporcionar un marco de apoyo. Esto podría consistir en ayudar al niño con un problema y luego esperar que intente el resto. Los padres o el profesor deben comprobarlo a intervalos y elogiar sus esfuerzos.
  5. Si un alumno se siente frustrado, puede darse pequeños descansos para no sentirse abrumado. Puede ser que se levante a tomar algo. Pueden utilizar un temporizador para hacer pausas regulares y realizar una actividad diferente que sea menos estresante durante un periodo de tiempo.
  6. Hacer una “carrera de práctica” es otra forma de enseñar la autorregulación. Si sabes que tu alumno va a tener dificultades con una actividad, practícala primero cuando sea poco estresante. Por ejemplo, si el primer día de clase es caótico y da miedo, visitar la escuela, el profesor y el aula antes de que estén todos los demás alumnos puede ayudarles a sentirse tranquilos y cómodos para desenvolverse en el aula o pedir ayuda al profesor antes de que se produzca un acontecimiento extremadamente estresante.

Es fácil desanimarse cuando las cosas no van bien la primera vez que el alumno intenta mejorar sus habilidades de regulación, pero la clave es la constancia y empezar a un nivel apropiado para el alumno. En lugar de rendirse, pruebe las sugerencias anteriores para ayudar a su alumno a tener más éxito. También puede ser conveniente buscar más ayuda o formación para situaciones extremas.

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Este consejo está publicado en la puerta de la Sra. Rollins, junto con algunas fotos. Los estudiantes pueden ver este consejo cada vez que pasan por la oficina.

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